Nuestro Señor Jesucristo usa dos ilustraciones para enseñar a quienes pretenden seguirle, que si no están dispuestos a pagar el precio que esto supone, deben volver sino quieren ser expuestos al escarnio. Suele pasar que alguno comienza su carrera cristiana, pero luego la abandona con mucho perjuicio de su alma.En su alegoría, Juan Bunyan, autor de de la joya de la literatura cristiana "El Progreso del Peregrino" presenta a muchos personajes. Uno de los personajes de la historia, es el peregrino, llamado Cristiano. Apenas Cristiano inicia su carrera y sale huyendo de la Ciudad de Destrucción gritando "¡Vida, vida, vida eterna!" dejando incluso a su familia que reniega de Dios, aparece un personaje que se compadece de él, y empieza a seguirle y a hacerle preguntas sobre aquel Reino que se promete a los que creen y perseveran hasta el fin. Su nombre es Flexible.
