| Paseo Los Próceres - Caracas. |
Las razones pueden ser muchas, pero para mi, la principal radica en una mala comprensión del Evangelio de Cristo y de la fe cristiana, producto del bombardeo de desinformación y mala enseñanza que abunda en la televisión, la radio y las redes sociales, y por supuesto, también es un fruto del pecado de corazón de quienes son seducidos, pues en última instancia, quienes no quieren sufrir la sana doctrina, son responsables de correr detrás de sus propias imaginaciones y deseos, aborreciendo finalmente el mensaje de Cristo aunque afirmen ser cristianos, adoptando un sistema creado para negar la fe, abrazando una construcción heterodoxa y digerible para aquellos que no pueden soportar la verdad de la enseñanza de los apóstoles. Todo esto dentro de un círculo que se denomina cristiano y afirma que adora a Cristo.